La tristeza me hunde,
tu recuerdo me acaba ahogando.
Senti que mi cuerpo volvia a convertirse en un pañuelo, otra vez
tocado por manos sucias,
manos que por un momento no dejaron irme
pero alfinal, todo lo agrietado se acaba rompiendo
y los lazos que un dia nos unieron acabaron deshilachados, agrietados.
Mis pies no quieren seguir el camino equivocado,
aun van haciendo zig zag;
si no vas a ayudar te podrias apartar.
Mis piernas ya no aguantan a mi corazon, es demasiado peso el de tiritas que intentan mantenerlo fuerte.
El vacío interior no lo rellena nadie,
imaginate que ni lo hacen nuestros recuerdos;
ya han envejecido,
podrias venir que hay que formar otros nuevos.
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